Cena que empieza al atardecer y termina con velas bajas
Para una comida de tres horas, la loza pesa más de lo que parece. Platos de gres con el borde ancho, fuentes hondas que mantengan el calor y tazas altas para el final. El mantel de lino lavado absorbe la luz de las velas y disimula las arrugas del uso. Cuando llega el postre, se retiran las fuentes grandes y queda solo lo esencial sobre la mesa.